Son tus ojos un templo para mi a la locura,
mirada que jamás contemplaré
llenos de olvido , plagados de indiferencia.
De hiel y sin sentido.
Y mi Alma juega a captar tu atención,
a entender el porqué de tu sufrimiento.
A captar el motivo de tu insensibilidad,
y con ella mi pérdida de la sensatez.
De todas las personas en las que mi fe volqué
ya no sirve de nada.
Todo fue en vano.
Mi corazón y un cuenco de hiel.
No hay comentarios:
Publicar un comentario