Algunas personas carecemos de timón , y por lo tanto acabamos chocándonos contra un Iceberg llamado Tristeza.
Nos estrellamos una y otra vez contra la misma pared. Nos levantamos , volvemos a girar , avanzamos...
Pero sin embargo , ahí está.
Somos mierda.
De mierda venimos,
de mierda nacemos.
Y en mierda nos convertimos.
Un café irlandés usual a media mañana. La sonrisa de un niño. La de tu madre cada mañana. Saber que no estas solo/a en este mundo. Despertar y aún tener un motivo para levantarte , aunque este sea una pastilla y te empuje a descubrir otros motivos.
¿Y a ti , que es lo que te hace vivir...?
Mi barco , se ha estrellado ya millones de veces. Intento sortear los obstáculos de mi mar lleno de mierda , pero aún así muchas veces no puedo evitar tropezar con la misma piedra. Tan solo intento levantarme , seguir en linea recta y trazar la curva si me topo con ese enorme bloque de hielo.
Ahora que intento quitarme los pequeños trozos de escarcha , que se convierten en agua en mis hombros y se juntan con mis lágrimas . Es así cuando he entendido por fin que he traspasado los límites de la INSENSIBILIDAD. Es ese momento en el que sientes tantísimo dolor que ya todo te da igual , no sientes nada , los inhibidores de serotonina se concentran en tu cerebro y te dicen STOP! DEJA DE SENTIR! DOLOR , AMOR , FELICIDAD , ODIO...
Es una forma de autodefensa , como cuando se sufre un shock traumático y tu subconsciente bloquea cualquier tipo de sentimiento.
Pero el tiempo pasa.
Y ahora que he superado el umbral psicológico del dolor , el ciclo comienza otra vez.
Comienzo sufriendo poco a poco , el dolor se hará insoportable. Lloraré , reiré. Seré feliz.
Volverá la INSENSIBILIDAD.

