Pensé que dejar de escribir durante mes y pico me ayudaría a reflexionar. Pero tan solo me ha servido para que dos o tres personas vuelvan a decepcionarme en hábitos rutinarios de mi vida. Supongo que tengo las espectativas demasiado altas. Supongo que pido demasiado , que a fin de cuentas soy demasiado complicada , y que en efecto "Quemo todo lo que toco y lo destruyo"
No doy a basto. Tarde , mañana y llego a casa hecha trizas. Ya no duermo demasiado ni como lo que debería y a mi cuerpo le está pasando factura eso.
Me quema la garganta. Me arde la cabeza. Ya no se ni porque lloro , siento que el cuerpo se me llena de úlceras sangrantes : por dentro y por fuera.
Sapos , culebras , gusanos y crisálidas que se pudren en mi estómago y jamás eclosionaran. Están ahí , esperando que me me muera ansiosas por devorarme. Mi cuerpo las quiere echar , el ácido gástrico de mi garganta se atasca y ellas malignas ríen porque no las puedo desprender de mi.
Málditos. Málditos los demonios que se apoderan de mi mente , se alimentan de mi sufrimiento , se comen mis neuronas , se divierten a mi costa.
Hay una frase muy interesante de Eduardo Punset que ahora no encuentro por ningún lado... Era algo así como que " Un suicida de verdad no lo es , si no por cada intento estaría muerto".
Esto es algo que escribí ya hace muchos años. Lo he encontrado en un cuadernillo. Espero encontrar el resto que tengo esparcidos.
Los sentimientos nos hacen más débiles
más , ¿nacemos con Alma , o somos títeres?
Títeres sin cabeza , tristes.
Incompetentes
Somos producto de un sueño inacabado
del cual existe el abrazo infinito
De aquel lúgubre clavo
que apuñaló a los corazones.
Corazones devorados ,
Por un Dios omnipotente;
Que clavó otro clavo ,
A los decadentes corazones.
Corazones de las tristes ,
Y lúgubres Almas inertes
De este oscuro mundo latente.




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